¡Haz de mí un misionero!

Escrito el 11/10/2019
Borja Bielsa Belbel

¡Señor, dispón de mí según Tu voluntad!

Haz que sea pies y manos para los cojos y los mancos,

ojos para los ciegos,

oídos para los sordos,

boca y lengua para los mudos,

voz para las víctimas de la injusticia.

 

¡Señor, envíame a los arrozales!

Haz que lleve alimento a los que tienen hambre,

agua a los que tienen sed,

medicina a los enfermos,

vestido a los desnudos,

abrigo a los que tiemblan de frío.

 

¡Señor, envíame a los caminos desiertos!

Haz que sea una lámpara que ilumine

los pasos de los perdidos en la oscuridad,

fuego en la noche,

fuego que caliente a los que entumece el frío.

Haz que sea testigo de la compasión

para aquellos que caminan en su soledad.

Haz que devuelva su dignidad a los oprimidos,

haz que dé la libertad a los abatidos.

 

¡Señor, envíame a los lugares más remotos!

Haz que lleve la paz a los que viven en discordia,

la serenidad a los que viven en la angustia,

el consuelo a los que sufren,

la felicidad a los afligidos,

la suerte a los privados de ella.

 

¡Señor, hazme como una buena suerte!

Que dé felicidad a todos los desposeídos

que encuentre en mi camino.

Haz que ningún miedo me detenga,

que avance por el océano de la vida

con un corazón de volcán

y dulces manos como las de una madre.

 

¡Señor, conviérteme en un instrumento disponible para todo!

Que a todos lleve la paz y la alegría de la felicidad.

Mi suerte la pongo en tus manos.

Tú que eres Dios, Amor y Sentido de la vida,

dame la plenitud de tu esperanza

para que en ti y sólo en ti encuentre mi felicidad.

Amén.